Era un día de festejos. Y yo totalmente por fuera de la felicidad voladora. ¿Chovinismo redondo? No se...no tengo respuestas. Pero me taladra la oreja el cotillón de fútbol. Estoy a un paso de perder la virginidad y me desconcentro por un grito unísono de gargantas celebrando la goleada perfecta. No se ni de lo que estoy hablando. No me comporto como quiero, solo finjo de a ratos.
¿Abejas?, ¿de qué me estás hablando?, sólo quería unos besos ricos con gusto a siesta de verano. Por el contrario, dejé que me hincharas otra vez el lóbulo derecho, que se transforma en el tumor de mi cerebro.
Me levanto sola, con la sospecha de que este día va a ser más oscuro de lo que creía. Amanezco al mediodía, con la luz en la cara, pinchando mis párpados, reafirmando mis convicciones. Ayer, viernes a la noche, me dispuse a rechazar ofertas sexuales, y a evitar ciertos cotilleos y halagos empalagosos, a cerca de lo linda, lo especial, y lo atractiva que soy...decime algo que no sepa. Me das asco. Me vine sola a mi cama, aunque me despedí con besos algo turbios en la puerta. Y yo deseando ser amada de verdad. Pero no era un hombre, era un niño, un loco, un pelotudo, un bicho, y yo quiero un poco de normalidad, nada más. Normalidad en el relacionamiento. Los panes avinagrados me tienen re-po-dri-da. (Me da mucha resaca la noche últimamente).
Selectiva. Me convertí en una catadora oficial del buen gusto universal, porque lo kitsch, lo barroco, me ablanda, como un pene lleno de cocaína. Imposible de enderezar, imposible llegar al estado lanza. Y entonces no me ensarta...
¿Yo me tengo que hacer cargo de tus quejas, de tus penas, de tu adicción berreta? De ningún modo. Egoísmos ajenos no quiero, ya bastante tengo con mi cara de cuento, con mi histeriqueo perpetuo y el esmalte de uñas que corrijo constantemente. Soy una mujer ocupada. Mi tiempo se escapa como majugas en la red del pescador, y desecho las sardinas y las corvinas; a veces me como algún bagre; al rato me patea el hígado.
Para el dolor estomacal existe uvasal, la felicidad no se puede comprar, para todo lo demás: ¿existe master card?...yo llamo al teleshopping y pido un riñón a domicilio, porque hígados ya no tienen más.
ruiseñora uno ...give it away...
AyAyAy...me vino una catársis
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