Puta, hueles mayonesa y cebolla picada. En la tabla has dejado pito, restos de chocolate y miel negra. Puta, tu delantal está rasgado y no me engaña. Tu has ido manchada de sangre, parada, sucia esquina y nada importaba. Puta, siempre puta.
Ojalá fuera puta en un prostíbulo de nácar donde aves azules hubiesen puesto un huevo y brillado sus plumas. Entonces en el calor de los inciensos me pagarías en medio del sudor de los otros estaría el tuyo y yo me fingiría puta fingiente y tú no sabrías jamás cuánto te amo."
comenten algo,bo
ResponderEliminarUhh!! Difícil...difícil. El encanto de la cebolla, a mordiscones. Por eso llora, por eso.
ResponderEliminar"Ojalá fuera puta
ResponderEliminarOjalá fuera puta en un prostíbulo de nácar
donde aves azules hubiesen puesto un huevo
y brillado sus plumas.
Entonces en el calor de los inciensos
me pagarías
en medio del sudor de los otros
estaría el tuyo
y yo me fingiría puta fingiente
y tú no sabrías jamás
cuánto te amo."
Andrea Blanqué